jueves, 18 de agosto de 2011

De brotes bordes, fruta amarga



Mientras no se suprima la tiranía y dictadura del dinero, no habrá progreso posible ni solución a las causas de la crisis y los problemas implícitos con el sistema económico, que se trata de sostener el beneficio de unos pocos privilegiados a costa del sufrimiento de millones de personas.

Un nuevo modelo económico se necesita diseñar, productivo e integrador, que facilite los recursos monetarios necesarios para el crecimiento económico social sostenido, conforme al censo de población como activo de contrapartida. Este nuevo medio e instrumento de intercambio Público de Patrimonio Universal, debiera ser de emisión libre sin deudas e intereses por los Estados, intentando el equilibrio y la armonía con los actuales recursos monetarios que sean necesarios mantener y respetar en equidad de interés general.

“La motivación por el progreso y el bienestar del ser humano”, sería el  paradigma e ideal altruista a lograr, sin la división y exclusión de las personas por cualquier causa.  La propia sociedad de consumo y sistema productivo deben de ser remplazados por la “Motivación de un mundo de abundancia en equilibrio” y armonía con el entorno, en que toda las  personas puedan acceder y disfrutar activamente de los derechos humanos en libertad y libre elección, sin más condicionante que el conocimiento y la disponibilidad de cada cual, con los medios de producción,  transformación de la propia naturaleza y los recursos.

Así, las diferencias deben de sobrevenir por la propia naturaleza,  el esfuerzo del intelecto y el aporte social en interés general, siendo el premio el reconocimiento social como principio fundamental. Las cosas creadas por el hombre deben de estar al servicio del ser humano colaborativo y solidario para progresar mejorando en bienestar y justicia.


http://lacomunidad.elpais.com/montejb/posts

2 comentarios:

Mark de Zabaleta dijo...

Excelente artículo, que sabe retomar ciertos aspectos un tanto olvidados de la economía social...

Saludos
Mark de Zabaleta

montejb dijo...

Es una lástima, que no se incorporen en las Constituciones de todos las Naciones y en los Derechos Humanos, una economía social altruista en beneficio e interés de la Humanidad, que es lo esencial.

Saludos,

Juan Bernardo montejb