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sábado, 13 de febrero de 2010

Funcionarios y dinero para siempre. Sí.

Entre los logros del sistema socialista está haber incorporado en el corazón del sistema capitalista, multitud de medidas de beneficio social como la contratación fija de los funcionarios pasando por la educación, la sanidad, la SS, y así llegando hasta el salvamento del sistema financiero, la banca y ciertas grandes industrias sin dejar atrás la ayuda entre países y zonas geográficas entre otros derechos universales reconocidos socialmente.

Así sólo faltaría -Socializar el dinero - de modo, que todos los ciudadanos puedan atender sus necesidades básicas de consumo y vivienda, mediante la asignación renovable de una renta dineraria básica universal, para así circular e intercambiar libremente los bienes, productos y servicios, progresando en bienestar cada uno de nosotros, generando pleno empleo y consumiendo para mantener la economía social funcionando en equidad y armonía con los demás, el entorno y los medios.

Posiblemente así se empezaría a eliminar muchas de las causas y problemas implícitos del sistema actual y empezaríamos a progresar de verdad como seres humanos. Bien está que los funcionarios sean fijos siempre que se controle su eficiencia.

Toda conquista social merece la pena conservarla en su justa dimensión y proporción con la iniciativa privada.

Juan Bernardo montejb La comunidad El País

jueves, 7 de mayo de 2009

Mínimo para sobrevivir…


Desde la tribuna de DANIEL RAVENTÓS en El País, el artículo “Un mínimo para sobrevivir en tiempos de crisis”, informa, que se creó el pasado 28 de abril, una subcomisión en el Parlamento español para estudiar las posibilidades de implantación de la renta básica (RB) en el Reino de España.

En principio, no me ha sorprendido la esencia de la noticia, si bien, desconocía la creación de la subcomisión y las propuestas de la organización RED.

En verdad, no tenía la más mínima referencia, aunque, siempre he estado seguro que, en cualquier otro lugar por cualquier persona, esta idea o parecido, se estaba diseñando.

Esto confirma, una vez más, que nada nuevo o parecido existe bajo el sol en lo esencial, que no haya sido planteado.

A priori, sin entrar siquiera a analizar la esencia, la incitación de la noticia, me ha llevado a incorporar el link directo en posición privilegiada en mi blog y el breve presente comentario.

En días sucesivos, analizaré en profundidad los contenidos de la Organización RED, y confirmaré los indicios que han alterado mi espíritu.

De momento puedo señalar, lo parecido de la propuesta con mis planteamientos desde el año 1977, en que realicé los primeros estudios al respecto, sobre la evolución y proyección del PIB mundial para la siguiente década y la imposibilidad de que las rentas de los países menos favorecidos pudieran alcanzar nunca, ni siquiera a los del medios, ni aún en el caso de que los de mayores rentas se paralizaran. No recuerdo exactamente, pero a mediados del año 1977 en cartas al Director de El País, publicaron una parte de mi reflexión y estudio. Seguro se puede ver en las Hemerotecas, que dicho sea de paso, me gustaría recuperar para mi recuerdo y archivo.

En aquellas fechas tempranas, 1977, diseñé parecido, en la esencia de la noticia, una moneda universal con valor equivalente a la unidad de tiempo y la asignación directa a los ciudadanos por parte de los estados, de los importes necesarios para atender necesidades esenciales, y añadí a la idea, que los importes no gastados al finalizar el año natural, se amortizarían automáticamente, empezando el nuevo año con las asignaciones que procedieran.

Curiosamente, un año después, 1978, tuve conocimiento de que en EEUU, una persona había iniciado parecido, la actividad con una moneda de tiempo. Poco a poco, en el tiempo transcurrido, se han ido implantando Bancos de Tiempo en multitud de países, en especial en Gran Bretaña a partir de mediados de los 80 y aquí, en Cataluña de manera especial fue la pionera, progresando muy despacio y con multitud de carencias en el resto de España.

Esperemos que la subcomisión llegue a alguna conclusión positiva y la iniciativa prospere con el mayor apoyo y difusión posible.

sábado, 7 de febrero de 2009

La piedra filosofal de la eficiencia económica social

En un mundo globalizado interactuando con las diferentes fuerzas de gobiernos, capital, diferentes monedas, empleo, consumo, recursos naturales, materias primas, capacidad y disponibilidad productiva, aranceles, proteccionismos primitivos, imposición y actuaciones inmorales y egoístas, el escenario más adecuado sería el “Libre mercado y circulación de capitales, bienes, servicios y personas en armonía y equilibrio con el medio ambiente, recursos naturales y organización de la capacidad y disponibilidad de la oferta y la demanda.”

Obviamente, todo progreso y avance, necesariamente deberá sustentarse sobre el vigente ordenamiento jurídico socio económico, modificando, adecuando y ajustando progresivamente el actual marco jurídico y modelo económico social con un proyecto y objetivo aceptado, deseable y preferible, universalmente o al menos 3/5 mayoritariamente universal.

El devenir de la historia, nos demuestra que no es conveniente ni bueno para lo sociedad, ni parcial ni más ampliamente, destruir la base socio económica existente y crear un vacío administrativo-jurídico- social, eliminando o dejando caer el sistema que sea, por muy malo o inconveniente que resulte.

El actual sistema ha sido y es lo suficiente bueno para habernos proporcionado el progreso que actualmente disponemos y sería una locura universal destruirlo, pues entonces sí que sería posible llegar a una situación generalizada de actuaciones funestas para la humanidad.

Lo razonable pues, sería construir sobre lo que hay, modificar, ajustar y adecuar progresivamente sobre la base de un proyecto razonable común universal.

La piedra filosofal esencial, que puede garantizar las inversiones públicas y privadas de manera conjunta, eficiente y conveniente, indistintamente de su localización y el equilibrio necesario de la capacidad de la oferta y demanda, buscando la convergencia del interés general global, pienso como el más conveniente y razonable, “una regulación, bastante completa, de los precios y el % de los beneficios, suficientemente próxima, al esfuerzo de una inversión eficiente y segura, generadora del máximo empleo, ajustando el equilibrio de la capacidad productiva, la oferta, la demanda y disponibilidad de los recursos y medios".

Posiblemente, la resistencia será vencer el egoísmo del sistema, no al ideario capitalista, pues, si hemos llegado hasta aquí avanzando y progresando, y es bueno socializar pérdidas del sistema empresarial, financiero y la banca para unos pocos miles, mucho mejor será socializar los precios y los beneficios para todos, respetando la libre iniciativa de empresa generadora de empleo, regulando el espacio disponible de su oferta, el % de beneficio equilibrado y acorde al esfuerzo de inversión que suponga y los precios para obtener un diferencial que facilite la distribución de los excedentes económicos, generando empleo, riqueza, bienestar y un aumento de las rentas más bajas a un nivel superior homologable universalmente.

Necesariamente, deberá de adecuarse y ajustarse, qué productos, bienes, servicios y en especial, materias primas y productos de consumo de primera necesidad, puedan o no, y, bajo que normas y procedimientos, participar en la bolsa de valores, mercados de futuros y cualquier otras organización asimilable o sistema que pueda someter los precios de productos o bienes esenciales, a variaciones de precios ajenas, a los costes y beneficios regulados al interés general global de la sociedad en su conjunto.

El modelo de referencia sería: se elegiría como base el precio más alto existente en el mundo de los diferentes productos y servicios, una vez descontado el establecido beneficio del capital y los diferentes costes según la localización geográfica, podríamos comprobar el excedente diferencial resultante. Se supone, que el precio más alto sería el que soporta unos costes y agregados mayores por ser mayor la renta de los que intervienen tanto por parte de la oferta como de la demanda. Este excedente diferencial, iría directamente a un Banco Mundial que lo canalizaría e invertiría en las localizaciones geográficas que mayor diferencial de excedente proporcionen por medio de las propias empresas y gobiernos que inviertan y generen empleo allá donde se necesite ampliar los medios de producción, dotar de infraestructuras y, suponga, una mejora de las rentas y el propio consumo de los trabajadores y familias.

Naturalmente, se invierte para maximizar unos beneficios que, como expectativa creíble, han de vislumbrarse en el horizonte, y, que deberían de ser mayores cuantas más unidades se vendan, si bien, sería necesario un reparto, subasta u oposición para poder montar una fábrica, comercio o cualquier servicio donde sea necesario, (parecido a como se hace para conseguir una plaza de funcionario, montar una farmacia, una administración de loterías, etc. en España), de modo que se garantice el equilibrio de la oferta a la demanda y la expectativa de obtención de beneficios que, estarían garantizados al armonizar y equilibrar la capacidad de oferta y los costes en las diferentes localizaciones geográficas que se pretenda.

No tiene sentido ni es bueno para la sociedad, el exceso de cualquier oferta de bienes, productos y servicios si ello supone llevar a la quiebra a quien sea. Y es falso, el argumento de que la competencia, falsamente libre, es buena para la defensa de los intereses de los consumidores.

Se debe de intentar procurar que no sobren, falten, desperdicien o infrautilicen bienes, productos y servicio, y al mismo tiempo, generar el máximo empleo y posibilitar la mejora y aumento de las rentas más bajas aproximándolas a las medias homologables universalmente.

Un ordenamiento razonable territorial de la oferta, por el procedimiento que sea más adecuado, ajustada a la demanda, sería lo más aproximado a una garantía de obtención de beneficios y equilibrio en atender la demanda eficientemente y estabilidad en el consumo, el empleo y calidad de vida.

Adicionalmente, se deberán de adecuar los controles de seguridad y protección para los consumidores, inversores, trabajadores y el medio ambiente, estableciendo el uso, reposición y sustitución adecuada, equilibrada y prudente de los recursos disponibles.